La provincia de Zaragoza está situada en el cruce de caminos que conducen desde el Cantábrico al Mediterráneo y desde éste hacia la Meseta. Ocupa la franja central de Aragón teniendo - además de los naturales contactos con las provincias de Huesca y Teruel - límites con las tierras navarras, riojanas, castellanas (Soria y Guadalajara) y catalanas (Lérida y Tarragona).
El Moncayo
La tónica general del clima es de carácter continental, sin excesos, con abundantes cielos limpios y luminosos. En el centro del Valle del Ebro se levanta la capital, Zaragoza, rodeada de "muelas". Es el centro político y económico de Aragón. Constituye un importante núcleo de comunicaciones que organiza comercial y culturalmente un extenso territorio superior a los propios límites provinciales o regionales. Próxima a los setecientos mil habitantes agrupa a las tres cuartas partes de la población provincial. El resto de los 250.000 zaragozanos se reparten por otros trescientos municipios, Calatayud, Ejea de los Caballeros y Tarazona son los principales.
En el subsuelo perduran los vestigios de civilizaciones milenarias: yacimientos prehistóricos, ibéricos, romanos o visigodos afloran con abundancia. Desde el románico hasta el neoclásico se suceden los ejemplos artísticos, con especial incidencia del románico en las Cinco Villas, el gótico en el Bajo Aragón, el mudéjar se sobrepone a toda época y lugar.
Existen interesantes propuestas temáticas para visitar: el románico y el Císter, el Mudéjar, Sefarad, Goya en cuanto a la casa natal del pintor en Fuendetodos y los lugares donde se conservan sus pinturas, el Monasterio de Piedra, el Monasterio de Veruela, el Moncayo…
La cocina zaragozana es sencilla y exige la autenticidad. Nutrida por la calidad de frutas y verduras, carnes de lanar y porcino, se acompaña con la calidad de los vinos de Borja y Cariñena o aquellos otros del Jalón, Daroca o Belchite. Asados, chilindrones, huevos al salmorrejo, fritadas y firigollas, madejas, capón de corral y tantos otros platos típicos tienen su lógico postre en el melocotón con vino; melocotón y frutas en general, que resultan exquisitas junto al Jalón. El “tapeo” es una costumbre tradicional y, concretamente, en la Ciudad de Zaragoza y en otros núcleos con profusión de bares y tabernas constituye una importante especialidad gastronómica.